En las bellas aguas color turquesa del Caribe Mexicano, se puede hallar una isla por demás sugestiva, en donde las constantes son la paz, el esparcimiento y el contacto pleno con la naturaleza. Es una delicia caminar por la tersa y blanca arena de sus playas y admirar las tonalidades del cielo, durante los instantes del ocaso. Se trata de Isla Holbox, uno de los rincones imperdibles de Quintana Roo y un sinónimo de romanticismo en todas sus facetas. Las parejas pueden pasear por las cercanías de la laguna Yalahau, en donde pueden contemplar coloridos flamingos y otras aves exóticas; o bien, compartir con el ser querido la fascinante experiencia de nadar con los tiburones ballena. Holbox es una ocasión privilegiada para la convivencia en pareja, ya que nos proporciona vivencias fuera de lo común que los enamorados pueden experimentar al mismo tiempo y así, conocerse mejor.

Vale la pena realizar un viaje romántico a Isla Holbox, en lugar de hacerlo a cualquier otro punto del Caribe Mexicano, por la manera en la que congrega en sí toda la magia del sureste mexicano, en un solo sitio, pequeño, acogedor y siempre disfrutable. Quizás no ofrezca Holbox, la variedad de discotecas y bares de Cancún, o los arrecifes descomunales que se pueden explorar en Majahual, pero sí en cambio, pequeños tours a islas cercanas y parques naturales; bares amables y sencillos, en donde gozar sin límites de la compañía del ser querido. Es un destino turístico más proclive a la intimidad, a las pequeñas felicidades que nos llenan la vida si se vive con quien más se quiere.

Dos tours altamente recomendables que se pueden hacer si se vacaciona en Isla Holbox son, el primero, a Isla Pasión, en una travesía de 15 minutos solamente, pero que nos sirve para gozar de la compañía de nuestra pareja en una ínsula caribeña ideal para olvidarse de todo y observar algunos de los ocasos más bellos de los que puedan contemplarse. La segunda alternativa de tour es al cenote Yalahau, el cual se proyecta como un oasis para los afectos al buceo. Las parejas que visiten este encantador paraje silvestre  podrán contemplar fantásticas especies de aves, las cuales frecuentan este ojo de agua para saborear los crustáceos que allí habitan. Los lugareños conocen a este ojo de agua de agua dulce, en un entorno de agua salada, como “la fuente de la juventud”.